Polifenoles: qué ocurre en el cuerpo después de que los comemos
Cuánto se absorbe, cómo los transforma la microbiota y por qué no actúan como en el laboratorio.
Arándanos, cacao, té verde, café, aceite de oliva. Los alimentos ricos en polifenoles suelen venderse como “antioxidantes” que protegen las células.
Pero lo que un polifenol hace en un tubo de ensayo no es lo mismo que hace en el cuerpo. Entre el plato y la célula hay un largo camino, y en ese camino el compuesto cambia casi por completo. Este artículo revisa qué pasa con los polifenoles después de comerlos.
Qué son
Los polifenoles son compuestos de origen vegetal. Se conocen cientos en la dieta, agrupados en familias:
| Familia | Ejemplos | Dónde están |
|---|---|---|
| Flavonoides | Antocianinas, catequinas, quercetina | Berries, té, cebolla, cacao |
| Ácidos fenólicos | Ácido clorogénico | Café, frutas |
| Estilbenos | Resveratrol | Uva, maní |
| Lignanos | Secoisolariciresinol | Linaza, cereales integrales |
El recorrido en el cuerpo
1. Intestino delgado: se absorbe poco. Solo una fracción de los polifenoles que comemos se absorbe aquí. La absorción depende mucho de su estructura química: si están unidos a azúcares, esterificados o polimerizados (1).
2. Intestino e hígado: se transforman. Lo que se absorbe pasa por un proceso de conjugación: se le agregan grupos metilo, glucurónido o sulfato. El resultado son metabolitos distintos al compuesto original (1).
3. Colon: la microbiota entra en juego. Una cantidad importante de polifenoles llega intacta al colon. Ahí la microbiota los degrada en moléculas más pequeñas, como ácidos fenólicos, que luego se absorben y circulan (2).
4. Eliminación. Los metabolitos se eliminan por la orina y la bilis.
📌 Lo que circula en la sangre no es el polifenol del alimento, sino sus metabolitos.
Por qué los estudios de laboratorio pueden engañar
Muchos estudios en células usan el polifenol original, en concentraciones de micromolar a milimolar. Pero después de comerlos, los polifenoles aparecen en la sangre como metabolitos, y en concentraciones que rara vez superan el rango nanomolar (2). Es decir, hasta mil veces menos.
Además, los polifenoles más abundantes en la dieta no son necesariamente los que mejor se absorben (1).
💡 Por eso, “es antioxidante en el laboratorio” no significa “es antioxidante en el cuerpo”. Hoy se estudia más a los metabolitos y su efecto sobre la microbiota que a la capacidad antioxidante directa.
Cada persona los procesa distinto
Como la microbiota participa en el metabolismo de los polifenoles, la respuesta varía entre personas. Un ejemplo conocido es el equol, un metabolito de las isoflavonas de la soya: no todas las personas tienen las bacterias que lo producen.
Esto ayuda a explicar por qué los resultados de los estudios son tan variables.
Lo que dice la evidencia
- ✅ Hay ensayos en humanos que sugieren efectos protectores de alimentos ricos en polifenoles en enfermedad cardiovascular, neurodegeneración y cáncer (2).
- ⚠️ Pero las conclusiones sobre su potencial preventivo siguen abiertas, por limitaciones en los estudios disponibles (2).
- ⚠️ Faltan mejores ensayos en humanos y estudios que usen los metabolitos reales, no solo el compuesto original.
Qué decir en consulta
- Priorizar alimentos ricos en polifenoles por sobre suplementos aislados.
- Evitar la promesa de “desintoxicar” o “proteger tus células” con un alimento específico.
- Recordar que el beneficio probablemente viene del patrón alimentario completo, no de un compuesto.
En resumen
- Se absorbe solo una fracción de los polifenoles que comemos.
- El hígado y la microbiota los transforman en metabolitos distintos.
- En la sangre llegan a concentraciones mucho menores que las usadas en laboratorio.
- La evidencia en humanos es prometedora, pero todavía no concluyente.
Referencias
- Manach C, Scalbert A, Morand C, Rémésy C, Jiménez L. Polyphenols: food sources and bioavailability. Am J Clin Nutr. 2004;79(5):727-47. doi:10.1093/ajcn/79.5.727
- Del Rio D, Rodriguez-Mateos A, Spencer JPE, Tognolini M, Borges G, Crozier A. Dietary (poly)phenolics in human health: structures, bioavailability, and evidence of protective effects against chronic diseases. Antioxid Redox Signal. 2013;18(14):1818-92. doi:10.1089/ars.2012.4581
Foto: StockSnap (CC0).