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Ponle precio a tu consulta con criterio

Costos, tiempo y mercado: una forma ordenada de calcular tu arancel.

2 oct 2026 · 8 min de lectura · Comunidad

“¿Cuánto cobras por la consulta?” Es una de las preguntas que más incomoda a los nutricionistas que recién empiezan.

La respuesta habitual es mirar qué cobran los colegas y poner algo parecido, o un poco más barato “para partir”. El problema: ese precio no considera tus costos, tu tiempo real ni tu experiencia. Y bajar el precio después es fácil; subirlo, no tanto.

Aquí tienes un método ordenado para calcular cuánto cobrar por tu consulta nutricional.

El error de cobrar solo por la hora de consulta

Una consulta de 45 minutos no te toma 45 minutos.

Antes y después hay trabajo que nadie ve:

  • Revisar la ficha y los exámenes del paciente.
  • Calcular requerimientos y armar la pauta o plan.
  • Responder mensajes de seguimiento.
  • Agendar, confirmar, cobrar y emitir la boleta.

Si sumas todo, una consulta puede tomarte fácilmente el doble del tiempo que estás frente al paciente. Tu precio tiene que cubrir ese tiempo completo.

Paso 1: calcula tus costos mensuales

Haz una lista honesta de todo lo que necesitas para atender, aunque hoy no lo estés pagando:

Costos fijos

  • Arriendo de box o consulta (o la parte proporcional de tu casa si atiendes online).
  • Software de gestión o agenda.
  • Internet y teléfono.
  • Plataforma de videollamada, sitio web y dominio.
  • Seguro de responsabilidad profesional.
  • Contador.

Costos variables

  • Insumos (cinta, materiales impresos, calibración de equipos).
  • Comisiones de medios de pago.
  • Publicidad.

Inversión en ti

  • Cursos, congresos, suscripciones científicas.
  • Equipamiento (balanza de bioimpedancia, plicómetro): divide su valor en los meses de vida útil.

Súmalo todo. Ese es el piso que tienes que cubrir cada mes antes de ganar un peso.

Paso 2: define cuánto quieres (y necesitas) ganar

Ahora define tu ingreso mensual objetivo. Piensa como si fueras tu propia empresa:

  • Tu sueldo líquido deseado.
  • Previsión y salud, que como independiente pagas tú.
  • Impuestos y retenciones (revisa las tasas vigentes en tu país; en Chile, la retención de boletas de honorarios cambia cada año).
  • Un colchón para vacaciones, licencias y meses bajos.

Costos mensuales + ingreso objetivo = lo que tu consulta debe generar al mes.

Paso 3: calcula tus horas realmente disponibles

Sé realista. Si trabajas 40 horas a la semana, no todas son atención:

  • Parte se va en administración, contenido y formación.
  • Habrá horas que no se llenan, sobre todo al comienzo.

Un ejercicio útil: estima cuántas consultas puedes hacer al mes con calidad, considerando el tiempo de preparación y seguimiento de cada una.

Paso 4: haz la división

Precio mínimo por consulta = (costos mensuales + ingreso objetivo) ÷ número de consultas al mes

Ese número es tu piso. Por debajo de él, estás perdiendo dinero o trabajando gratis.

📌 Ejemplo ilustrativo: si tu consulta necesita generar 2.000 unidades al mes y puedes atender 50 consultas con calidad, tu precio mínimo es 40 unidades por consulta. Cambia “unidades” por tu moneda y tus propios números.

Paso 5: contrasta con tu mercado

Recién ahora mira cuánto cobran otros nutricionistas en tu zona y modalidad. No para copiarlos, sino para ubicarte:

  • Si tu piso está muy por encima del mercado: revisa tus costos, aumenta tu capacidad o especialízate para justificar un valor mayor.
  • Si tu piso está por debajo del mercado: no tienes por qué cobrar el mínimo. Tu experiencia, tu especialización y lo que incluye tu servicio justifican un precio mayor.

💡 Los pacientes no comparan solo precio. Comparan confianza, claridad y resultados esperados. Una oferta bien explicada vende mejor que una barata.

Consulta suelta vs. programa

Cobrar por consulta individual tiene una desventaja: el paciente decide en cada sesión si vuelve o no.

Los programas (por ejemplo, 3 meses con controles cada 2 o 3 semanas) tienen ventajas para ambos:

  • ✅ El paciente se compromete con un proceso, lo que mejora la adherencia.
  • ✅ Tú tienes ingresos más predecibles.
  • ✅ Puedes incluir valor extra: seguimiento por mensaje, evaluación de composición corporal, material educativo.

Cuándo y cómo subir tu precio

Revisa tu precio al menos una vez al año. Buenas señales para subirlo:

  • Tu agenda está llena de forma constante.
  • Sumaste una especialización o formación relevante.
  • Tus costos subieron.

Avisa con anticipación y respeta el precio de los pacientes que ya están en un programa.

En resumen

Para saber cuánto cobrar por tu consulta nutricional:

  1. Suma todos tus costos mensuales.
  2. Define tu ingreso objetivo, incluyendo previsión e impuestos.
  3. Calcula tus consultas reales al mes.
  4. Divide y obtén tu precio piso.
  5. Contrasta con el mercado y ajusta según tu valor.

En la Comunidad Expone Nutrición trabajamos este cálculo con una plantilla en la clase de Pricing Estratégico, junto con la paquetización de tus servicios.