Cómo desmentir un mito sin hacerlo más famoso
Estrategias para corregir desinformación en nutrición sin amplificarla.
“Los carbohidratos engordan.” “Hay que tomar agua con sal para hidratarse.” “La avena tiene antinutrientes peligrosos.”
Las redes están llenas de mensajes así. Y como nutricionista, es natural querer responder. Pero hay una trampa: un desmentido mal hecho puede terminar difundiendo el mito más que la corrección.
Este artículo reúne estrategias para desmentir mitos de nutrición en redes de forma efectiva.
Por qué los mitos se difunden tan bien
Los mitos de nutrición suelen tener ventajas sobre la evidencia:
- Son simples: un culpable, una solución.
- Generan emoción: miedo, indignación o esperanza.
- Prometen control: “si dejas X, vas a estar bien”.
- Se repiten: y lo que escuchamos muchas veces nos parece más cierto.
La evidencia, en cambio, suele ser matizada: “depende”, “en el contexto de”, “la mayoría de los estudios sugiere”. No es una competencia justa, pero se puede jugar mejor.
Estrategia 1: empieza por el dato correcto
Si tu publicación empieza con el mito en letras grandes, eso es lo que la gente va a recordar.
Una técnica útil es el “sándwich de la verdad”:
- Dato correcto primero.
- Mito, mencionado brevemente y señalado como falso.
- Dato correcto de nuevo, reforzado.
📌 Ejemplo:
- ❌ “¿Los carbohidratos engordan? ¡Mito!”
- ✅ “El aumento de peso depende del balance energético y del patrón de alimentación completo. Culpar a un solo nutriente, como los carbohidratos, simplifica de más. Lo que sí hace diferencia: la calidad y la cantidad de lo que comes en el día.”
Estrategia 2: explica por qué el mito parece cierto
Las personas no creen mitos por tontas. Los creen porque tienen algo de lógica o algo de verdad.
“Cuando alguien deja el pan y las pastas, suele bajar de peso los primeros días. Parte de eso es agua: el glucógeno almacenado en el músculo retiene agua. No es grasa.”
Explicar el mecanismo ayuda a que la corrección se quede.
Estrategia 3: no ataques a la persona
Responder con burla o superioridad puede darte aplausos de colegas, pero aleja justamente a quien necesitas convencer.
- Habla del mensaje, no de quien lo dijo.
- Reconoce la preocupación detrás: “es entendible que quieras cuidar tu salud”.
- Evita tecnicismos innecesarios.
Estrategia 4: elige qué mitos responder
No todos los mitos merecen tu tiempo ni tu alcance. Pregúntate:
- ¿Puede causar daño? Suspender un tratamiento, dietas extremas, gastos innecesarios.
- ¿Está muy difundido entre tu audiencia?
- ¿Responderlo le daría visibilidad a algo que nadie conocía?
Si un mito es marginal, responderlo puede presentarlo a miles de personas que nunca lo habían escuchado.
Estrategia 5: cita, pero traduce
Poner la referencia da credibilidad. Pero un link a un paper no convence por sí solo.
- Resume el hallazgo en una frase.
- Di qué tipo de estudio es.
- Explica qué significa en la práctica.
Estrategia 6: usa las herramientas del contenido viral, con propósito
Los mitos se difunden con ganchos, historias y formatos atractivos. Nada impide que la evidencia use las mismas herramientas:
- ✅ Un gancho que despierte curiosidad, sin mentir.
- ✅ Una historia o ejemplo cotidiano.
- ✅ Un diseño claro y una idea por pieza.
💡 No se trata de hacer clickbait. Se trata de que el mensaje correcto también sea atractivo.
En resumen
Para desmentir un mito de nutrición en redes:
- Empieza y termina con el dato correcto.
- Explica por qué el mito parece cierto.
- Habla del mensaje, no de la persona.
- Elige qué mitos vale la pena responder.
- Cita, pero traduce.
- Usa herramientas de contenido atractivo, con propósito.
En la Comunidad Expone Nutrición creemos que los nutricionistas con formación científica pueden usar las estrategias del marketing para comunicar con criterio.